
Las cifras hablan por sí solas. Y son difíciles de ignorar.
Colombia registró 35 masacres en los primeros tres meses de 2026.
133 personas asesinadas.
17 departamentos afectados.
Es el inicio de año más violento desde la firma del acuerdo de paz con las Farc en 2016.
No es una percepción. Es un dato.
El informe de Indepaz confirma lo que ya se siente en el país: un repunte sostenido de la violencia que rompe la tendencia de los últimos años. Ni siquiera 2022 —uno de los periodos más críticos— alcanzó estos niveles.
Violencia sin frontera
Los hechos no están concentrados en una sola región.
Van desde Cauca hasta Bogotá. Desde Nariño hasta Atlántico. Desde zonas rurales hasta grandes ciudades.
El caso más reciente ocurrió en Cajibío, Cauca: tres personas asesinadas y luego incineradas dentro de un vehículo.
Días antes, en Bogotá, tres mujeres —entre ellas una menor— fueron encontradas sin vida en la localidad de Bosa.
No son hechos aislados. Son parte de un patrón.
Las cifras detrás de la tragedia
- 133 víctimas en total
- 17 menores de edad
- 40 cuerpos sin identificar
Detrás de cada número hay una historia. Pero también hay una tendencia.
Y esa tendencia va en aumento.
El contraste
En los últimos diez años, los primeros trimestres habían mostrado altibajos.
El punto más bajo fue 2018, con 9 masacres.
El más alto… es hoy.
2026 rompe todos los registros.
Lo que está en juego
El problema no es solo la cifra.
Es lo que refleja.
Un país donde la violencia vuelve a expandirse, donde los homicidios colectivos reaparecen en distintas regiones y donde las respuestas aún no logran contener el fenómeno.
Las cifras pueden variar según la fuente.
Pero la realidad es evidente.
El 2026 empezó con una señal clara.
La violencia no solo persiste. Está creciendo.
Y la pregunta ya no es si el país enfrenta un repunte.
La pregunta es:
¿quién tiene hoy la capacidad —y la estrategia— para detenerlo?
Al final la realidad es solo una, la política de “Paz Total” del gobierno de Gustavo Petro fracasó y lleva a Colombia por la ruta de la violencia desenfrenada.
Muchos se preguntan donde están hoy todos esos artistas en Colombia que contaban masacres para hacer política electoral a favor de Gustavo Petro cuando estaba en la oposición y que hoy guardan silencio cómplice cuando los indicadores muestran las peores cifras en 10 años. Ya no hay conciertos por la vida y mucho menos hashtags de indignación.
Solo reina la hipocresía y los muertos.
Nota: Informe e infografía de Indepaz.


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