Donald Trump asegura que Estados Unidos e Irán han sostenido conversaciones para una “resolución total” del conflicto en Medio Oriente. Incluso afirma que, gracias a ese supuesto avance, decidió posponer ataques contra infraestructuras clave iraníes.

Pero desde Teherán la versión es otra.
El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní niega que exista un diálogo formal. Según funcionarios citados por CBS, solo han recibido propuestas indirectas a través de mediadores, sin que haya negociaciones en curso.
El contraste es evidente: mientras Trump proyecta avances y moderación, Irán baja la expectativa y enfría el relato.
Todo esto ocurre apenas días después de que el propio Trump diera un ultimátum de 48 horas para reabrir el estrecho de Ormuz, amenazando con “arrasar” instalaciones iraníes.
¿Cambio real de tono… o jugada estratégica?
Por ahora, el mercado parece creer en la desescalada: el petróleo cayó un 13%, hasta los 96 dólares por barril Brent.
En política internacional, como siempre, no solo importa lo que ocurre… sino quién logra imponer la versión de los hechos.


Leave a Reply